CUANDO TE VI
Cuando te vi, sentí que eres mejor persona que yo,
y ahí, ahí me di cuenta de lo horrendo que soy
aunque mi sonrisa se apagó cuando tu me sonreíste,
dejé de llorar cuando tus ojos me miraron fijamente.
Todo a mi alrededor es un desierto, jardín muerto
y a lo lejos tú, sonriéndome y odiándome al mismo tiempo,
deseo pegarme al viento para poder probar tus besos,
abrazarme a ti, y susurrarte al oído lo mucho que te quiero.
Te has convertido en la angustia que no me deja dormitar,
en la pared blanca que jamás dejo de observar,
eres misterio que me atrae, que me incita a buscar,
el conjuro para estar junto a ti hasta el final.
Mis noches son muy largas, horas de gran aflicción,
cayendo estoy en el abismo de la soledad
y, aunque siempre tuve alas, yo jamás pude volar,
ahora sólo tus manos son mi única salvación.