PROFANACIÓN
Después de tantos fallidos intentos
por encontrar el amor verdadero,
después de sufrir tantos malogros
mi amor ha querido cerrar los ojos.
He cavado el sepulcro de mi amor
y lo he enterrado a la media noche,
he rodeado su tumba con rosas rojas,
en jarrones orientales con agua sangre.
Muerto en vida he pasado los días
sin sentir, sin conocer lo que es amar,
recordando el calor del amor,
pero sin poder llorar.
Pero hoy algo nuevo crece en mi interior
desde que tu sonrisa ha derribado mis estatuas,
algo que parece ya lo había sentido,
algo que me inquieta, que me perturba.
El sepulcro de mi amor abierto está,
su tumba tú la has profanado,
tu sonrisa es el ritual
que lo ha despertado.